Dado por Nuestra Señora
20 de Julio de 1998
- ¿Regresé amor por amor? (¿Correspondí al
amor que Dios tiene por mí?)
- ¿Encontré falta en alguien, en pensamiento o palabra, cuando
no es mi deber hacerlo?
- ¿Transgredí los derechos de los demás según alguno de los
mandamientos?
- ¿He tratado de ser en mi vida diaria un ejemplo de Amor Santo
y de Santa Humildad?
- ¿He permitido que el Amor Santo y la Humildad me lleven a
profundizar más en las virtudes: sencillez, prudencia,
paciencia, fortaleza y perseverancia?
- ¿Estoy viviendo el Mensaje sólo de los labios para afuera
(para que los demás lo vean, de forma superficial), o tengo el
mensaje en mi corazón, teniendo así una relación íntima con
Jesús a través de María?
- ¿Usé al mundo, personas, lugares o cosas, para promover el
Mensaje de Amor Santo?
- ¿He permitido que me manipule al factor tiempo, o uso el
tiempo sabiamente para la gloria de Dios?
- ¿Si soy católico, conozco las leyes de la Iglesia, y las
obedezco?
- ¿Soy fiel a mi estado de vida?
- ¿Si soy católico, hice buen uso de los sacramentos?
- ¿Acepté y abracé las cruces en mi vida como parte de la
Voluntad de Dios para mí, o me rebelo contra la cruz, perdiendo
así gracia para las almas?
- ¿Si recibo gracias especiales en alguna forma, las divulgué a
otros sin necesidad, o me doy cuenta de que soy indigno, y le
doy gracias a Dios por eso?
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| AMOR PROPIO | AMOR SANTO |
|
Cada pensamiento, palabra y obra es motivado por la conveniencia propia. |
Cada pensamiento, palabra y acción es motivado por amor a Dios y al prójimo. |
|
Ve solamente las faltas de los demás, no las propias. Se considera a sí mismo en el camino correcto, tal vez hasta humilde y virtuoso. |
Se ve a sí mismo lleno de imperfecciones. Siempre está buscando perfeccionarse a través del amor. Considera a cada persona más humilde y santa que sí mismo. |
|
Conserva en el corazón una lista de cada falta cometida contra él. |
Imita a la Divina Misericordia lo mejor que puede. Es compasivo y perdona. |
|
Es rápido para enojarse y se mantiene alerta sobre sus propios derechos, asegurándose de que no le sean violados. |
Es paciente. Toma en cuenta las preocupaciones y necesidades de los demás. |
|
Persiste en sus propias opiniones, rehusando rendirse a los puntos de vista de los demás. |
Ofrece sus propias opiniones, pero escucha a los demás y les presta igual mérito que a las suyas. |
|
Se enorgullece de sus propios logros. Puede hasta enorgullecerse de su progreso espiritual. |
Se da cuenta de que todas las cosas proceden de Dios; que sin Dios no es capaz de nada bueno. Todo lo bueno procede de la gracia. |
|
Se ve a sí mismo y al mundo como lo máximo. Su único placer, por lo tanto, lo consigue a través del mundo. |
Se regocija en acumular tesoros celestiales, en acercarse más a Dios y en profundizar en la santidad. Conoce la diferencia entre los placeres terrenales y el gusto espiritual. |
|
Usa los bienes del mundo para satisfacción propia. |
Usa los bienes del mundo para satisfacer la búsqueda de la santidad. |
|
Protesta ante cada cruz. Ve las pruebas como una maldición. Recela de la buena fortuna de los demás. |
Se rinde ante cada cruz a través del amor, como lo hizo Jesús. Ve las cruces como una gracia que se puede utilizar para convertir a los demás. |
|
Pide sólo por sí mismo y sus propias necesidades. |
Pide por las necesidades de los demás. |
|
No puede aceptar la Voluntad de Dios. Se amarga ante las pruebas. |
Acepta la Voluntad de Dios con un corazón amoroso, aun cuando es difícil. |
| AMOR PROPIO | AMOR SANTO |
|
Cristo es expulsado del centro de sus vidas, y el ‘yo’ se hace el centro. |
Dios y los demás se hacen el centro de sus vidas. |
|
Está al pendiente de todo error perpetrado en su contra. |
Perdona. |
|
Se considera a sí mismo completamente merecedor de consolaciones y gracia. |
Sabe que siempre puede ser más santo. Sabe que todos los dones espirituales no son suyos, sino de Dios, y que no los merece. Dios dispone los favores como Él elige. |
|
Confía solamente en los esfuerzos humanos. No puede abandonarse y dejarse en Dios. Está al pendiente de los problemas enfocándose en ellos. No le permite a la gracia hacerse cargo. |
Rinde todas las cosas a la gracia de Dios. Confía en que Dios saca provecho de toda situación. |
| I. | Amarás a Dios sobre todas las cosas. |
| II. |
No tomarás el nombre de Dios en vano. |
| III. |
Santificarás las fiestas. |
| IV. |
Honrarás a tu padre y a tu madre. |
| V. |
No matarás. |
| VI. |
No cometerás actos impuros. |
| VII. |
No hurtarás. |
| VIII. |
No levantarás falso testimonio ni mentirás. |
| IX. |
No consentirás pensamientos ni deseos impuros. |
| X. |
No desearás los bienes ajenos. |
PRECEPTOS (MANDAMIENTOS) DE LA
IGLESIA CATÓLICA
I. Asistir a Misa todos los
Domingos y Días de Guardar. Evitar las actividades que
obstaculizan la renovación del alma y cuerpo, o su crecimiento
en unión con el Señor.
II. Confesarse por lo menos una vez
al año y recibir la Santa Comunión durante el tiempo de Pascua.
El Tiempo de Pascua durante el cual reciben la Santa Comunión,
es tradicionalmente entre el Primer Día de Cuaresma y el Domingo
de la Festividad de la Santísima Trinidad.
III. Estudiar las enseñanzas de la
Iglesia en preparación para el Sacramento de la Confirmación, y
usar el conocimiento adquirido en el estudio para avanzar en la
causa de Cristo y la Misión de la Iglesia de evangelizar este
mundo y llevarles el conocimiento de Cristo.
IV. Observar (obedecer) los preceptos
de la Iglesia, concerniente al matrimonio (incluyendo sus
enseñanzas respecto al control natal, al aborto y otras
situaciones maritales). Otorgar capacitación religiosa y un
ejemplo de santidad a sus hijos y nietos. Valerse de los
recursos otorgados por la parroquia para progresar en su
educación religiosa.
V. Contribuir al soporte de la
Iglesia. Fortalecer y apoyar a la Iglesia (su propia comunidad
parroquial, sus sacerdotes, sus obispos y el Santo Padre).
VI. Ayunar y abstenerse en los días
señalados, por ejemplo, hacer penitencia, incluyendo, pero no
limitándose, a ayunar y abstenerse de comer carne en los días
señalados.
VII. Unirse en el espíritu
misionero y en los apostolados de la Iglesia.
Mensajes sobre la
importancia de examinar la conciencia
“El amor es la virtud eterna. Es por eso que, a través del
Amor Santo, te he enseñado a ti y a todos los que escuchan, cómo
rezar, cómo vivir, cómo abrazar la santidad, cómo confiar, cómo
rendirse y cómo lograr la salvación. Todo lo que te he
dicho se ha dicho antes en otros sitios de aparición, por otros
místicos y por el mismo Jesús. Sin embargo, era necesario
que este pequeño camino del Amor Santo se revelara una vez más
en estos tiempos y durante estos últimos días. He venido a
prepararlos para el Regreso de Mi Hijo en triunfo y gloria.
Deseo compartir este triunfo con ustedes, el cual solamente
puedo lograr si se rinden al Amor Santo en el momento presente.
Le he dado al mundo, a través tuyo, la devoción a los Corazones
Unidos; una devoción característica del Reino Triunfante
de Nuestros Corazones en la Nueva Jerusalén."
"Si alguna parte de tu corazón no ama, no estás lista.
Por lo tanto, examina tu conciencia diariamente como Yo deseo.
El Purgatorio tiene muchas, muchas almas que no rezaron, que
guardaron rencores y que se permitieron muchas faltas
‘pequeñas’. Te invito a perfeccionarte a través del
Mensaje de Amor Santo. Yo bendeciré tus esfuerzos."
(La Santísima Virgen, 18 de Noviembre de 1998)
"La conversión de un corazón es como un alma pasando de la
oscuridad a la luz. Justo como el sol pasa por detrás de
una nube, el alma que se está convirtiendo recibe la luz para
ver lo que existe entre ella y Dios. Si ella acepta este
conocimiento con humildad, está dispuesta a hacer el esfuerzo
para vencer estos pecados o fallas."
"El corazón orgulloso es el que no está abierto al conocimiento
propio, sino que se cree a sí mismo lo suficientemente perfecto.
Esto es orgullo espiritual. Alguien así envidia los dones
espirituales de otros, lo cual es en sí mismo un pecado que
superarse. La conversión de un corazón es para todos a
cada instante. En realidad, nadie puede decir:
‘Estoy convertido. Estoy salvado’, pues puede caer en
pecado grave en el momento siguiente."
"Terminen cada día con un profundo examen de conciencia.
Pidan la gracia de una introspección sincera en su propio
corazón. Se les concederá." (Jesús, 11
de Junio del 2001)
"… he venido para ayudarte a entender este principio muy básico. Esto es lo que determina el destino del alma; en verdad, su lugar para toda la eternidad. Lo que se tiene con más cariño y aprecio en el centro de cada corazón es el dios al que se adora. Ésta es la razón por la que cada alma debe examinar su propio corazón diariamente y momento a momento para determinar el objeto, u objetos, de sus afectos más grandes." (Santo Tomás de Aquino, 22 de Marzo del 2002)
“El alma que está satisfecha de sí misma es abominable para Mí. Almas como éstas no han abierto su corazón para autoexaminarse. El primer paso para la iluminación de conciencia es reconocer la necesidad de conversión. Las almas que están satisfechas de sí mismas están tan llenas de amor propio que no pueden encontrar en sus corazones ningún error.” (Jesús, 26 de Julio del 2005)
“Los invito a comprender, esta noche y siempre, que cualquier cosa que esté fuera del Amor Santo, en pensamiento, palabra o en obra, no es la Voluntad de Dios para ustedes. Deben examinar sus corazones ustedes mismos y descubrir lo que es superficial y lo que es amor verdadero.” (Jesús, 6 de Junio del 2005)
“Uno de los malos frutos del orgullo es la ceguera
espiritual. La carencia de humildad, o las
fallas en la humildad, mantienen ciega al alma de sus propias
faltas en el Amor Santo, y de las formas en las que necesita
mejorar. Un alma así, ciega de sus propias faltas, puede
ver fácilmente los errores en los demás. Muchas almas,
almas innumerables, sufren largos períodos en el Purgatorio por
este tipo de orgullo.”
“Cada alma necesita examinar su propio corazón con
humildad, pidiendo la verdad al Espíritu Santo. La
revelación propia es una herramienta importante en el viaje
espiritual. No estés pronta a condenar a los
demás. No te halagues a ti misma por nada, ni por tu
apariencia, ni por tus logros o posición en la comunidad.
No, la presunción te aleja de la meta que Yo puse para ti cuando
te formé en el vientre materno: la santidad personal. Con
sinceridad, considera a los demás como más santos, más dignos
que tú. No busques los reflectores. Si tú buscas no
ser importante, Yo te haré importante ante Mis Ojos.”
“Trata de agradarme a Mí y no al mundo ni a ti misma.
Entonces las escamas se caerán de tus ojos y no serás víctima de
la ceguera espiritual.” (Jesús, 6 de Junio del 2007)
“… con sabiduría y con la gracia del conocimiento propio, examinen sus propios corazones. Vean qué tanto respetan a Dios y al prójimo, pues eso es la profundidad de su santidad personal. Cualquier cosa que sea contraria al Amor Santo en sus corazones es un obstáculo para la perfección.” (Jesús, 5 de Julio del 2010)
“… Mi llamado a estar en paz en sus propios corazones, con su prójimo y con el Corazón del Padre Eterno es el centro mismo de esta Misión. Si hay algún obstáculo para esta paz, tienen que examinar sus corazones para descubrir dónde pueden mejorar. No busquen defectos en los demás, pues esto no viene de Mí.” (Jesús, 16 de Julio del 2010)
“Deseo que las almas comprendan la importancia del examen diario de conciencia. Solamente reconociendo sus faltas y fallas en el Amor Santo es como el alma puede crecer en santidad.” (Santo Tomás de Aquino, 31 de Agosto del 2010)
“Estuve en el Purgatorio muchos años por el pecado de
no examinar los errores en mi corazón y por no esforzarme en
corregirlos. Hay miles, hasta millones, que
todavía están confinadas ahí por la misma razón. A ellas,
como a mí, se les dio la gracia de reconocer sus errores, pero
no tomaron en serio el llamado a la conversión. Sus
palabras y acciones hicieron que se extraviaran muchas almas.”
“Por favor, que la gente sepa que el examen de
conciencia es muy importante.” (Raquel, antes una
pobre alma, 27 de Octubre del 2010)
“… cada pensamiento, palabra y acción está supeditado al
juicio de Dios, y es digno de Su misericordia. Las
almas tienen que hacer algo más que reconocer sus fallas y sus
faltas. Ellas deben, con su libre voluntad, ocuparse de
superarlas. Esta falla en buscar la perfección
ante los Ojos de Dios es lo que envía a un sinnúmero de almas a
los confines del Purgatorio.”
“Jesús desea que se propague la siguiente oración:”
“Querido Jesús, concédeme la gracia del conocimiento propio
para que al examinar con humildad mi propio corazón, descubra
mis debilidades en el Amor Santo. Después, dame la gracia
de la valentía para esforzarme en superar mis fallas a fin de
que no tenga que purificarme de ellas en el Purgatorio.
Amén.” (Raquel, antes una pobre alma, 27 de Octubre del
2010)
“He venido para animar a la gente por el sendero de la Santa
Confianza. Cada noche, cuando hagas un examen de
conciencia, revisa en tu corazón las formas en las que se puso
de manifiesto Mi Mano de Provisión en cada situación de la vida.”
“De esta manera comenzarás a darte cuenta de que Yo
nunca te abandono. Mi Provisión está tan distante
de ti como lo está el próximo momento presente. Al rezar,
comenzarás a reconocer esta realidad.” (Jesús, 3 de
Marzo del 2011)
“Un resentimiento es una carga que no se les pide llevar.
Un resentimiento es falta de perdón, y retiene al corazón en el
pasado. Es una barrera inútil entre su corazón humano y Mi
Sagrado Corazón. Es indicio de ira. Un
resentimiento es sin duda obra de Satanás.”
“Algunas veces el alma no reconoce que tiene un
resentimiento. Pero al final del día cuando ella examina
su conciencia, como todas las almas deberían, si recuerda con
perturbación haber pensado en alguien o en alguna situación,
bien puede estar teniendo un resentimiento.”
“Yo no tengo resentimientos. La Divina Misericordia
perdona a todo aquel que busca Mi perdón. Yo no recuerdo
pecados pasados de los que el alma se arrepiente. No busco
errores en las personas.”
“En Amor Santo, todos ustedes están siendo llamados a imitar Mi
Misericordia. Pídanme la gracia de perdonar y olvidar.
Yo ayudaré sus sinceros esfuerzos al respecto.”
(Jesús, 27 de Junio del 2011)
“Cuando examinen su conciencia por la noche, no se
enfoquen solamente en las formas en que fallaron al practicar la
virtud; consideren también las formas en que sí
practicaron la virtud. Esto les brinda esperanza a lo
largo del sendero de su viaje espiritual; esperanza de que
están mejorando, de que pueden ser perfeccionados con la ayuda
de Dios.”
“También examinen las formas en que la vida virtuosa fue
puesta a prueba. Conozcan los umbrales de ataque
que Satanás utiliza. Estudien las formas en que estos
ataques se pueden evitar.”
“Más que nada, tengan esperanza de que la santidad personal es
alcanzable con la ayuda de Dios.” (Santa Teresa de
Ávila, 21 de Agosto del 2011)
“Con mucha frecuencia quienes son farisaicos son los más
difíciles de convertir. No están dispuestos a buscar algún
error en sus propios corazones, pues están demasiado
satisfechos. Éstos son los mismos que ven errores en todos
los demás.”
“A menudo, el que es farisaico también es egoísta, guardando en
su corazón planes ocultos. Puede que no le importe
destruir reputaciones o violar las leyes para alcanzar sus metas
egoístas.”
“En todo esto, reconozcan al amor propio desordenado como el
culpable, pues así es como se forma la conciencia obtusa, la
falsa conciencia.”
“Además, el fariseísmo es el arma preferida que Satanás utiliza
contra las almas que están ascendiendo a la cima de la santidad
personal. Ésta es un arma insidiosa que con mucha
frecuencia pasa desapercibida por el alma que no examina su
conciencia.”
“El alma que cree que no tiene errores ya ha sucumbido
al engañoso ataque de Satanás. Por lo tanto, estén siempre
en guardia. Examinen su conciencia con frecuencia a lo
largo del día en lo concerniente a pensamiento, palabra y obra,
confiando siempre, siempre, en Mi misericordia.”
(Jesús, 10 de Octubre del 2011)
“He venido para ayudar más ampliamente a las almas en la
santidad personal. Nadie puede progresar más
profundamente en los Corazones Unidos sin ahondar en el Amor
Santo y en la Santa Humildad. Ambos –la humildad
y el amor– son la llave a los lugares más recónditos de los
Corazones Unidos.”
“Por lo tanto, las almas tienen que rezar todos los días para
que se fortalezcan estas virtudes y para que encuentren
cualquier debilidad en ellas. Nuevamente señalo que
el autoconocimiento ilumina el camino en el sendero de
la santidad. No desperdicien el momento presente viendo
los defectos del prójimo. Recen pidiendo Amor Santo y
Santa Humildad para examinar su propio corazón.”
(San Francisco de Asís, 22 de Octubre del 2011)