Mensajes de santo Tomás Moro

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Biografía

SANTO TOMÁS MORO
MÁRTIR - PATRONO DE LOS POLÍTICOS Y GOBERNANTES

(1475-1535)

Nació en Cheapside, Inglaterra.  A los 13 años se fue a trabajar de mensajero en la casa del Arzobispo de Canterbury, y éste, al darse cuenta de la gran inteligencia del joven, lo envió a estudiar al colegio de la Universidad de Oxford.  A los 22 años ya es doctor en abogacía, y profesor brillante. Todos los ratos libres los dedica a la lectura de buenos libros. Uno de sus compañeros de ese tiempo dio de él este testimonio:  "Es un intelectual muy brillante, y a sus grandes cualidades intelectuales añade una muy agradable simpatía".

Le llegaron dudas acerca de cuál era la vocación para la cual Dios lo tenía destinado. Al principio se fue a vivir con los cartujos (esos monjes que nunca hablan, ni comen carne, y rezan mucho de día y de noche)  pero después de 4 años se dio cuenta de que no había nacido para esa heroica vocación.  También intentó irse de franciscano, pero resultó que tampoco era ese su camino. Entonces se dispuso optar por la vocación del matrimonio.  Se casó, tuvo cuatro hijos y fue un excelente esposo y un cariñosísimo papá.  Su vocación estaba un poco más allá: su vocación era actuar en el gobierno y escribir libros.

Para con sus hijos, para con los pobres y para cuantos deseaban tratar con él, Tomás fue siempre un excelente y simpático amigo.  Acostumbraba ir personalmente a visitar los barrios de los pobres para conocer sus necesidades y poder ayudarles mejor.  Con frecuencia invitaba a su mesa a gentes muy pobres, y casi nunca invitaba a almorzar a los ricos.

Tomás Moro escribió bastantes libros de piedad y defensa de la fe.  Muchos de ellos contra los protestantes, pero el más famoso es el que se llama "Utopía".  En ese libro describe una nación que en realidad no existe pero que debería existir.  En su escrito ataca fuertemente las injusticias que cometen los ricos y los altos del gobierno con los pobres y los desprotegidos y va describiendo cómo debería ser una nación ideal.  Esta obra lo hizo muy conocido en toda Europa.

En 1529 fue nombrado Canciller o Ministro de Relaciones Exteriores.  Pero este altísimo cargo no cambió en nada su sencillez.  Siguió asistiendo a Misa cada día, confesándose con frecuencia y comulgando. Tratable y amable con todos.

Ya llevaba dos años como Canciller cuando sucedió en Inglaterra un hecho terrible contra la religión católica. El impúdico rey Enrique VIII se divorció de su legítima esposa y se fue a vivir con la concubina Ana Bolena. Y como el Sumo Pontífice no aceptó este divorcio, el rey se declaró Jefe Supremo de la religión de la nación, y declaró la persecución contra todo el que no aceptara su divorcio o no lo aceptara a él como reemplazo del Papa en Roma. Muchos católicos tendrían que morir por oponerse a todo esto.

Tomás Moro no aceptó ninguno de los terribilísimos errores del malvado rey: ni el divorcio ni el que tratara de reemplazar al Sumo Pontífice.  Entonces fue destituido de su alto puesto, le confiscaron sus bienes y el rey lo mandó encerrar como prisionero de la espantosa Torre de Londres.  Santo Tomás y san Juan Fisher fueron los dos principales de todos los altos funcionarios de la capital que se negaron a aceptar tan grandes infamias del monarca.  Y ambos fueron llevados a la torre fatídica.  Allí estuvo Tomás encerrado durante 15 meses.

Verdaderamente hermosas son las cartas que desde la cárcel escribió este gran sabio a su hija Margarita que estaba muy desconsolada por la prisión de su padre.  En ellas le dice: "Con esta cárcel estoy pagando a Dios por los pecados que he cometido en mi vida.  Los sufrimientos de esta prisión seguramente me van a disminuir las penas que me esperan en el Purgatorio.  Recuerda hija mía, que nada podrá pasar si Dios no permite que me suceda.  Y todo lo permite Dios para bien de los que lo aman.  Y lo que el buen Dios permite que nos suceda es lo mejor, aunque no lo entendamos, ni nos parezca así".

Tomás fue llamado a un último consejo de guerra. Le pidieron que aceptara lo que el rey le mandaba y él respondió: "Tengo que obedecer a lo que mi conciencia me manda, y pensar en la salvación de mi alma.  Eso es mucho más importante que todo lo que el mundo pueda ofrecer.  No acepto esos errores del rey".  Se le dictó entonces sentencia de muerte.  Él se despidió de su hijo y de su hija y volvió a ser encerrado en la Torre de Londres.

En la madrugada del 6 de julio de 1535 le comunicaron que lo llevarían al sitio del martirio, él se colocó su mejor vestido.  De buen humor como siempre, dijo al salir al corredor frío:  "por favor, mi abrigo, porque doy mi vida, pero un resfriado sí no me quiero conseguir".  Al llegar al sitio donde lo iban a matar rezó despacio el Salmo 51: "Misericordia Señor por tu bondad".  Luego prometió que rogaría por el rey y sus demás perseguidores, y declaró públicamente que moría por ser fiel a la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana.  Luego enseguida de un hachazo le cortaron la cabeza.

Tomás Moro fue declarado santo por el Papa Pío XI en 1935.


Mensajes: 

17 de Octubre del 2012
Mensaje Público

Santo Tomás Moro dice:  “Alabado sea Jesús.”

“He venido para manifestar que una nación centrada en Dios prospera y está unida.  La nación cuyo gobierno merma las libertades individuales y tolera el libertinaje, eventualmente colapsa.”

“La libertad no es lo mismo que ‘elegir’ pecar.  Estas ‘elecciones’ son realmente la esclavitud al pecado.  Así, cuando las naciones legalizan pecados como el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, entregan el futuro de su país a los planes de Satanás.”

“La nación que tenga temor de Dios será la que sobreviva y prospere.  Hoy día, desgraciadamente, no veo una nación así en toda la creación de Dios.”

18 de Octubre del 2012
Mensaje Público

Santo Tomás Moro dice:  “Alabado sea Jesús.”

“La falsedad es siempre interesada;  ya sea por alguna ambición personal o por un enredado plan egoísta.  Esta es la razón por la que el no dejar en claro la verdad es el arma de Satanás para lograr sus metas en este país, en organizaciones religiosas, grupos extremistas y en gobiernos.”

“Cuando un corazón dice mentiras, éste se queda atrapado en una red de mentiras necesaria para sostener su primera falsedad.  Las mentiras engendran mentiras.”

“Cuando las leyes se basan en falsedades, naciones enteras son llevadas por mal camino.  Los grupos extremistas cimentados en la violencia son inspirados por las mentiras de Satanás.  Esto es tan solo un ejemplo de cómo las pequeñas mentiras de Satanás se hacen más grandes.”

“La mentira más grande es que Dios y Satanás no existen.”